I. Generalidades · Capítulo I.2

Biología del tejido óseo, crecimiento y consolidación

El hueso es el único tejido del cuerpo que repara con tejido idéntico al original, sin cicatriz. Entender cómo lo hace —y de qué depende— es lo que explica por qué a una fractura se le pone un clavo y a otra una placa, y por qué el mismo trazo en un niño y en un anciano son dos enfermedades distintas.

~25 min de lectura Silberman-Varaona, cap. 2 + material de cátedra

1. El hueso como tejido conectivo especializado

El tejido óseo es una variedad de tejido conectivo con características propias. Como tal, se fundamenta en una estructura densa de fibras colágenas que le dan gran resistencia y cierta elasticidad. Sobre esa trama se depositan sales de calcio en forma de fosfatos y carbonatos, cuyo producto final es una estructura cristalina de hidroxiapatita. Existe además un contenido mucoproteico que actúa como nexo entre lo orgánico y lo inorgánico.

La secuencia bioquímica es: la sustancia preósea —precursora del colágeno— sufre una transformación metabólica compleja antes de que se produzca la unión de los iones PO₄³⁻ y Ca²⁺, que dan origen al fosfato tricálcico y luego se depositan como cristales de hidroxiapatita. En ese proceso aumentan el ácido ribonucleico, la betaglucuronidasa, la fosfatasa alcalina y el ácido condroitín sulfúrico —este último sería el factor que vincula los componentes orgánicos e inorgánicos del hueso—.

1.1 Hueso laminar y hueso reticular

Este es el primer par conceptual que el libro pide destacar:

Hueso laminarHueso reticular (plexiforme, woven)
Organización del colágenoCapas superpuestas con distinta orientación entre sí, adaptadas específicamente a la función mecánica a desarrollarNo puede mantenerse la orientación en capas: las fibras se disponen desordenadamente
Cuándo apareceEs el 100% del hueso del adultoCuando el hueso se forma por primera vez (embrión), en la renovación activa, o cuando hay urgencia por reparar (fracturas)
Propiedades mecánicasLas mejores posiblesInferiores — es un tejido "provisorio" que siempre será reemplazado por laminar

1.2 Hueso esponjoso y hueso compacto

La necesidad de mantener el intercambio metabólico con el medio intercelular condiciona un límite aproximado de 100 micrones al espesor de las trabéculas óseas. Esa restricción es la que explica las dos arquitecturas macroscópicas:

  • Hueso esponjoso: aparición de trabéculas que configuran un cuadro de enrejado, con los espacios interlaminares ocupados por elementos de origen conectivo y estructuras vasculares — cuya capacidad proliferativa es de gran importancia para la osteogénesis de reparación (por eso el injerto esponjoso es el mejor injerto osteoinductor).
  • Hueso compacto: cuando las razones mecánicas lo exigen, las láminas se enrollan alrededor de un conducto central por donde pasan los elementos nutricios y pequeños vasos: los conductos de Havers. La estratificación concéntrica de laminillas óseas alrededor de un canal de Havers constituye la unidad funcional y mecánica del hueso compacto: el osteón. Cada canal haversiano se vincula con los vecinos por los canalículos perforantes de Volkmann, que comunican todos los planos del tejido óseo maduro desde el periostio hasta el canal medular.

2. Las tres células del hueso

CélulaOrigenFunciónMarcadores / detalles a recordar
Osteoblasto Mesenquimático — transformación de células troncales (stem cells) ante estímulos locales, pasando por el estadio de preosteoblasto Sintetizan y secretan la sustancia intercelular típica del hueso (osteoide) Alto contenido de glucógeno (primer evento); fosfatasa alcalina, que pasa en parte al plasma y se usa como indicador de la actividad osteogénica corporal; osteocalcina y osteopontina, vinculadas al colágeno y la calcificación. Están estrechamente ligados a los capilares que los irrigan.
Osteocito Osteoblasto que queda atrapado en la matriz a medida que avanza la aposición de colágeno y este se homogeneiza (osteoide) Mantenimiento biológico del hueso; mecanotransducción Célula pequeña con numerosas prolongaciones citoplasmáticas, alojada en lagunas revestidas por una delgada capa de glucoproteína, conectadas por canalículos por donde llegan los nutrientes desde la médula ósea o el periostio. Su citoplasma se atrofia al quedar incluido.
Osteoclasto Monocitos sanguíneos (mesénquima indiferenciado); vida efímera Reabsorción ósea — destruye la matriz orgánica y las sales minerales Célula gigante multinucleada, citoplasma abundante y rico en organelas, alta carga enzimática. Enzima más representativa: fosfatasa ácida tartrato-resistente (TRAP). Presenta ribete en cepillo y una adherencia de su borde al hueso que crea un microclima ácido que facilita la destrucción. Se aloja en las lagunas de Howship.

Por qué formación y destrucción "se ven distinto" al microscopio. La formación ósea genera superficies lisas y regulares, porque los osteoblastos trabajan alineados en frente de aposición. La reabsorción, en cambio, produce una imagen tortuosa e irregular, con cráteres (las lagunas de Howship), porque el osteoclasto destruye la matriz de manera poco ordenada. Ese contraste es lo que permite leer en una biopsia si un hueso está en balance positivo o negativo.

3. Remodelación y vida media del hueso

El tejido óseo, al estar vivo y adaptarse a los requerimientos mecánicos, se halla en constante remodelación. El proceso no es uniforme: se realiza "en parches", y cada hueso y cada sector de él se remodelan en función del tiempo. La remodelación ocurre:

  • En una primera etapa (embrión, procesos reparativos o reaccionales): sobre el hueso reticular, que es reemplazado por laminar.
  • En la osificación endocondral: todo el hueso que se forma se remodela para ser finalmente hueso laminar adulto.
  • En sectores parciales del esqueleto adulto, por dos causas: (a) hay áreas donde muere una proporción muy alta de osteocitos, el sector actúa como hueso muerto y debe ser reemplazado; (b) cuando se somete un sector a nuevos requerimientos mecánicos (acción directa de fuerzas, nuevos deportes, variaciones de peso).
  • En lesiones esqueléticas: fracturas, distensiones ligamentarias, pérdida de piezas dentarias.

De ahí surge el concepto de vida media del hueso: cada esqueleto —y cada hueso en particular— tiene una vida media propia, distinta de la del individuo, que implica destrucción, formación y reposo. Ese balance es mensurable (base de los estudios metabólicos y las biopsias metabólicas) y puede ser:

BalanceSignificadoSituación
PositivoFormación > destrucciónCrecimiento
Neutro (cero)Conservación estructuralEdad adulta
NegativoDisminución de la estructura y la resistenciaVejez (fisiológico); patología renal o nutricional. Lleva al concepto de osteoporosis: menor representación de hueso en todo el esqueleto o en parte de él

Hueso necrótico e injertos. Cuando el tejido óseo se separa del medio intercelular aunque sea por poco tiempo, los osteocitos mueren en altísima proporción y el sector pasa a comportarse como hueso necrótico, que con el tiempo deberá ser reemplazado. Ahora bien: el hueso necrótico no implica fallos en la mecánica inicial y puede incorporarse habitualmente al hueso vivo (trasplante, hueso en partículas), pasando a ser la primera etapa de un largo proceso de remodelación. La misma respuesta se obtiene con hueso descalcificado. Esa es la base biológica de los bancos de hueso y del relleno óseo.

4. Tejido cartilaginoso

El cartílago se asocia al hueso pero sus propiedades son muy distintas. Se forma a partir de células madre que, por acción de factores en alguna medida cercanos a los del osteoblasto, se orientan a formar matriz cartilaginosa: las células que dan origen al cartílago son los condroblastos, y las que quedan incluidas en la matriz, los condrocitos.

  • Química: el condroblasto presenta alto contenido de glucógeno y una marcada afinidad por captar compuestos con sulfato, elemento esencial para formar el condroitín sulfato, una de las bases del esqueleto cartilaginoso.
  • Matriz: muy distinta de la ósea — fibras colágenas burdamente orientadas y abundante matriz de mucopolisacáridos, rica en agua.
  • Nutrición: el condrocito se nutre con dificultad a través de esa matriz. Es un tejido avascular.
  • Funciones en el adulto: revestir superficies articulares (función puramente mecánica: resistir presiones tan grandes como el peso del individuo con mínima fricción — análisis tribológico) y actuar como unidad flexible entre dos huesos (cartílagos costales).

El concepto que conecta este capítulo con la artrosis. Mientras el tejido óseo mantiene durante toda la vida una enorme capacidad de adaptación y renovación, esas dos condiciones en el cartílago remanente son muy bajas o inexistentes. El cartílago no puede, por su propia estructura y origen, iniciar un proceso adecuado de reparación efectiva y localizada. Por eso lo primero que se detecta es la pérdida y destrucción de la matriz, que deja al hueso subcondral la tarea de reemplazar esa función: esa es, básicamente, la primera etapa de la artrosis (ver Parte IV.1 y Parte IV.6).

Dato asociado que se pregunta: la estrecha relación de origen entre osteoblasto y condroblasto explica que, en procesos de reparación muy activos como el callo de fractura, el aumento de movimiento o de cargas transforme fácilmente la formación de hueso en tejido cartilaginoso. Movilidad excesiva en el foco → callo cartilaginoso que no osifica → seudoartrosis.

5. Osteogénesis: los dos modelos

Osificación intramembranosaOsificación endocondral
Terreno previoMembranoso: células mesenquimatosas transformadas en fibroblastos producen una red de fibras colágenas con aspecto en malla; dentro de ella, los osteoblastos generan huesoCartilaginoso: un modelo de cartílago que remeda la geometría del hueso adulto (esqueleto primario cartilaginoso)
DóndeHuesos planos del cráneo; también el manguito perióstico de los huesos largos y el callo perióstico de fracturaLa mayor parte del esqueleto, en particular los huesos largos
MecanismoAposición directa de hueso por osteoblastosEl cartílago muerto es sustituido por hueso joven originado en osteoblastos que rodean e invaden el terreno preexistente

La secuencia del hueso largo, tal como la ordena el texto: (1) en la etapa embrionaria se define el modelo totalmente cartilaginoso; (2) calcificación de la zona diafisaria del modelo, creando un manguito que diferencia células osteogénicas y da origen al primer esbozo de periostio; ese hueso da firmeza suficiente para que penetre un complejo vascular que comienza a reabsorber la parte central del cartílago, dejando solo los extremos epifisarios como tapones cartilaginosos —cuyas superficies serán las superficies articulares—; (3) crecimiento de la base de esos tapones formando hueso endocondral que luego será destruido; (4) el manguito perióstico acompaña el crecimiento en longitud, con reabsorción interna y aposición compensadora externa hasta definir el endostio por dentro y el periostio por fuera; (5) alcanzada la dimensión determinada por límites genéticos y epigenéticos, cesa el crecimiento del cartílago y el sector diafisario se torna hueso compacto.

El modelo cartilaginoso crece de dos maneras: por crecimiento intersticial (multiplicación e hipertrofia de los condrocitos) y por aposición de nuevas capas celulares diferenciadas del mesénquima circundante. La invasión de capilares desde el pericondrio lleva consigo las células osteógenas, que agrupadas en determinados puntos constituyen los núcleos de osificación (diafisarios o epifisarios).

6. El cartílago de crecimiento (fisis)

El hueso que se origina en los centros de osificación epifisarios y el del centro diafisario dejan entre sí una placa cartilaginosa transversal —el disco epifisario o cartílago de conjugación— responsable del crecimiento longitudinal, que persiste hasta que este se completa y solo entonces es sustituido por hueso. Adopta una estructura estratificada en columnas celulares. En un corte longitudinal se distinguen cuatro zonas:

#ZonaCaracterísticas histológicas
1Cartílago en reposo o de las células germinalesLa más vecina a la epífisis. Grupos celulares que no adoptan distribución regular. Es el reservorio de células madre de la fisis.
2Proliferación (formación de columnas)Más ancha que la anterior. Elementos redondeados encolumnados, de núcleo grande y con numerosas mitosis. Producción importante de matriz cartilaginosa, que disminuye en la capa siguiente.
3Hipertrofia celular (maduración)Células de mayor tamaño y más maduras a medida que se alejan de la epífisis; citoplasma con grasas, glucógeno y líquido, de aspecto vacuolar. Ya producen fosfatasa, lo que induce la calcificación de la matriz intercelular que las rodea.
4Cartílago calcificado (transformación)Las células cartilaginosas se degeneran y mueren, con evidente depósito de sales de calcio en la sustancia intercolumnar y aspecto de tejido esponjoso joven. Aquí se forman las trabéculas directrices (trabéculas óseas con núcleo de cartílago calcificado), que luego se destruyen para dejar lugar a la médula ósea.

En un momento dado del desarrollo se agota la capacidad de reproducción de las células germinales: la metáfisis se une a la epífisis, progresa la invasión vascular y el cartílago de crecimiento se cierra.

6.1 Cuánto aporta cada fisis

Los cartílagos no contribuyen por igual, y su asincronismo es la razón de las distintas proporciones de los segmentos corporales. La regla clásica: en el miembro inferior los cartílagos más fértiles son los próximos a la rodilla; en el miembro superior, los alejados del codo.

FisisContribución al crecimiento de ese hueso
Fémur distal70%
Tibia proximal60%
Húmero proximal80%
Radio/cúbito distal (extremo distal del antebrazo)80%

Por qué esto se pregunta. Estos datos, constantes en niños normales, pueden modificarse y aun invertirse ante estímulos o agresiones que dañen la integridad anatómica del cartílago de conjugación. De ahí tres consecuencias prácticas: (1) el conocimiento de los cambios clínicos y radiográficos de la evolución de las fisis permite predecir la talla final; (2) señala la oportunidad para el estímulo terapéutico o la detención quirúrgica (epifisiodesis) de una fisis en la corrección de discrepancias de longitud; (3) una lesión de la fisis del fémur distal —que aporta el 70%— tiene un potencial de deformidad mucho mayor que la misma lesión en la fisis proximal del fémur. Es también la razón por la que las lesiones fisarias se clasifican aparte, con la clasificación de Salter-Harris (ver Parte VI.1).

7. Consolidación de las fracturas

La consolidación es el proceso que se inicia después de una lesión ósea y comprende el conjunto de etapas que permiten la reparación del tejido. El punto que la distingue de toda otra cicatrización del organismo: el hueso repara, a largo plazo, con un tejido cuya microarquitectura es indistinguible del original — no deja cicatriz fibrosa.

7.1 Los dos tipos de consolidación

Consolidación primaria (directa, osteonal)Consolidación secundaria (indirecta)
Condición mecánicaFijación rígida con material de osteosíntesis (estabilidad absoluta)Tratamiento conservador o fijación flexible (estabilidad relativa)
Tejido de granulaciónPoco o ningúnAbundante
Callo visibleNo — la cortical se reconstruye directamente por conos perforantes osteonales — callo perióstico externo abundante + callo endóstico interno

7.2 Las cuatro etapas de la consolidación secundaria

1.ª etapa — inflamatoria (días)

Liberación espontánea de citoquinas y mediadores proinflamatorios y formación del hematoma fracturario. Crecimiento de elementos vasoformadores y capilares dentro del hematoma, con predominio de PMN, macrófagos y fibroblastos. Se forma una red de fibrina, fibras reticulares y colágeno, que luego es reemplazada por tejido de granulación. Los osteoclastos reabsorben los restos necróticos de los extremos óseos.

2.ª etapa — callo blando (~3 semanas)

El dolor y la inflamación disminuyen y los fragmentos ya no tienen gran libertad de movimiento. Hay gran vascularización y formación de tejido fibroso que reemplaza al hematoma. La neoformación ósea comienza subperióstica y aparecen condroblastos entre los fragmentos.

3.ª etapa — callo duro (3 a 4 meses)

Los fragmentos quedan unidos por hueso nuevo. El tejido se torna rígido por osificación endocondral e intramembranosa simultáneas. El puenteo de la osificación se produce en la periferia — de ahí que el callo se vea primero por fuera de la cortical.

4.ª etapa — remodelación (meses a años)

Se inicia una vez que la fractura está fuertemente unida. Hay recanalización medular y el hueso plexiforme (reticular) se convierte en laminar. Es la etapa que devuelve al hueso su microarquitectura original y la que, en el niño, corrige espontáneamente desplazamientos residuales.

7.3 Estabilidad absoluta vs. relativa: cómo la mecánica decide la biología

Este es el concepto central de la traumatología moderna: el tipo de estabilidad mecánica conseguida durante el tratamiento determina la respuesta biológica y el tipo de callo que se origina en el foco.

CaracterísticaEstabilidad absolutaEstabilidad relativa
ObjetivoEliminar totalmente el movimiento en el foco (cero micromovimiento)Permitir micromovilidad controlada que favorezca el callo
BiomecánicaCompresión interfragmentaria: se crea una precarga compresiva que produce fricción entre los extremos óseosElasticidad controlada del constructo
Tipo de consolidaciónPrimaria — inhibe el callo perióstico y favorece el callo endostal; sin callo visibleSecundaria — callo perióstico externo abundante + callo endóstico
Indicada enFracturas simples (trazo único), transversas, oblicuas cortas, y toda fractura articular que exija reconstrucción anatómicaFracturas conminutas, espiroideas largas, segmentarias, metafisarias o diafisarias complejas, donde es imposible reconstruir todos los fragmentos y hay que "puentear"
Ejemplos típicosHúmero simple; fracturas articulares (intercondíleas, maleolares, platillos tibiales)Tibia diafisaria conminuta; fémur diafisario; radio distal conminuto
Métodos de fijaciónTornillos interfragmentarios (lag screws, que transforman fuerzas de rotación en fuerza lineal), placa de compresión (DCP, LCP en modo compresión) en fracturas transversas, principio de banda de tensión (tirante)Clavo endomedular (no cerrojado: controla angulación y desplazamiento; acerrojado: además evita acortamiento y rotación), placa puente (LCP) como fijador interno, fijador externo
VentajasReducción anatómica; estabilidad rígida; sin callo visiblePreserva la vascularidad; permite carga precoz; mejor elección en trauma de alta energía
DesventajasRequiere mayor exposición quirúrgica; riesgo de desvascularizar los fragmentosPosible deformidad mínima residual; depende del callo para estabilizar
Cuándo NO usarFracturas conminutas (no se pueden comprimir)Fracturas articulares que requieren congruencia perfecta

La condición que hace funcionar a la estabilidad absoluta. La compresión entre los fragmentos debe ser superior a las fuerzas de distracción que producen las tracciones musculares sobre los extremos — los músculos tiran de los fragmentos y tienden a separarlos. Si la compresión es insuficiente, el foco se abre y sobreviene mala consolidación o necrosis ósea. Y la fricción es lo que contrarresta las fuerzas de cizallamiento y torsión, que actúan perpendicularmente al eje longitudinal: las superficies rugosas presentan mayor ajuste interfragmentario, y la estabilidad absoluta se mantiene mientras la magnitud de la fricción sea mayor que la fuerza que tiende a desplazar la fractura a lo largo de su plano.

Del otro lado: un poco de movimiento entre los fragmentos libera factores de crecimiento, atrae células reparadoras y aumenta la neovascularización. Por eso la estabilidad relativa no es una versión "peor" de la absoluta — es una estrategia biológica distinta, y en trauma de alta energía es la correcta.

Fijadores externos — cuándo. Son estructuras fuera del cuerpo unidas al hueso mediante tornillos de Schanz; funcionan como una férula externa y son más rígidos en el plano de los tornillos y menos en el perpendicular. Indicaciones: fracturas abiertas (Gustilo III), fracturas conminutas, fracturas inestables de pelvis y daño severo de partes blandas.

7.4 Las tres fases del tratamiento

  1. Reducción — mediante manipulación cerrada o abierta se restaura la relación anatómica entre los fragmentos, evitando el acortamiento, la angulación y la rotación.
  2. Estabilización — por procedimientos no quirúrgicos (yesos, tracción cutánea blanda o transesquelética) o quirúrgicos (placas, tornillos a compresión, clavos endomedulares, fijación externa), buscando disminuir la movilidad de los extremos y favorecer la formación del callo.
  3. Rehabilitaciónlo más precoz posible, para conseguir el restablecimiento completo de la función previa.

8. Casos clínicos

Caso 1. Dos pacientes con fractura de tibia. Al paciente A, con trazo transverso simple, se le colocó una placa de compresión; a los 3 meses la radiografía muestra la línea de fractura borrosa sin ningún callo visible. Al paciente B, con fractura conminuta de alta energía tratada con clavo endomedular acerrojado, se le ve a los 3 meses un callo perióstico voluminoso rodeando el foco.

¿Cuál de los dos está consolidando mal?

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Ninguno. Los dos están consolidando exactamente como corresponde a su montaje, y la trampa del caso es asumir que "callo visible = buena consolidación". El paciente A tiene estabilidad absoluta por compresión interfragmentaria: eso inhibe el callo perióstico y favorece el callo endostal, produciendo una consolidación primaria u osteonal en la que la cortical se reconstruye directamente y no hay callo radiográficamente visible. El paciente B tiene estabilidad relativa: la micromovilidad controlada del clavo estimula la liberación de factores de crecimiento, la neovascularización y la formación de un callo perióstico abundante — consolidación secundaria, y es el resultado esperado. La lectura de la radiografía debe hacerse siempre en función del implante colocado: la aparición de callo abundante alrededor de una placa a compresión sí sería un signo de alarma, porque significaría que la estabilidad absoluta que se buscaba no se logró.

Caso 2. Un varón de 12 años sufre una lesión de la fisis distal del fémur en un partido de fútbol. Tres años después consulta por deformidad progresiva en varo de esa rodilla y una discrepancia de longitud de 4 cm.

¿Por qué esta lesión, y no otra, produjo semejante deformidad?

Ver resolución

Por dos razones que están en este capítulo. Primero, por cuánto aporta esa fisis: el cartílago distal del fémur es responsable del 70% del crecimiento longitudinal de ese hueso, la fisis más fértil del miembro inferior ("cerca de la rodilla, lejos del codo"). Un cierre prematuro a los 12 años, con varios años de crecimiento por delante, se traduce en un acortamiento importante. Segundo, por cómo se lesionó: si el daño afectó de manera asimétrica el estrato germinal —la zona 1, de células en reposo, que es el reservorio de células madre— se forma un puente óseo que ancla un sector de la fisis mientras el resto sigue creciendo. El crecimiento asimétrico resultante es lo que genera la angulación progresiva en varo, además del acortamiento. Es la razón por la cual toda lesión fisaria requiere seguimiento prolongado hasta la madurez esquelética, y por la cual existe la epifisiodesis (detención quirúrgica de la fisis contralateral o del sector sano) como herramienta de corrección.

9. Puntos clave

  • El hueso es tejido conectivo: trama de colágeno + hidroxiapatita (fosfato tricálcico) + nexo mucoproteico.
  • Laminar (colágeno en capas de distinta orientación, 100% del hueso adulto) vs. reticular (desordenado, del embrión y de la reparación urgente).
  • El límite de ~100 µm de espesor trabecular por difusión explica el hueso esponjoso; cuando hace falta más resistencia, las láminas se enrollan en osteones alrededor de los canales de Havers, comunicados por los canalículos de Volkmann.
  • Osteoblasto (mesenquimático; fosfatasa alcalina, osteocalcina) → osteocito (atrapado en la matriz, con prolongaciones y canalículos) · Osteoclasto (de monocitos; gigante multinucleado, TRAP, ribete en cepillo, lagunas de Howship).
  • La remodelación se hace en parches y su balance puede ser positivo (crecimiento), neutro (adulto) o negativo (vejez → osteoporosis).
  • El cartílago es avascular y carece de capacidad de reparación — la pérdida de matriz que deja el hueso subcondral expuesto es la primera etapa de la artrosis.
  • Osificación intramembranosa (cráneo, periostio, callo perióstico) vs. endocondral (mayor parte del esqueleto).
  • Fisis: 4 zonas — reposo/germinal → proliferación (columnas, mitosis) → hipertrofia (fosfatasa, calcificación) → cartílago calcificado (muerte celular, trabéculas directrices).
  • Aporte de las fisis: fémur distal 70%, tibia proximal 60%, húmero proximal 80%, antebrazo distal 80%. Fértiles: cerca de la rodilla, lejos del codo.
  • Consolidación secundaria en 4 etapas: hematoma/inflamación → callo blando (~3 sem) → callo duro (3–4 meses) → remodelación (meses-años, con recanalización medular y paso de plexiforme a laminar).
  • Estabilidad absoluta (compresión + fricción) → consolidación primaria, sin callo → fracturas simples y articulares, con tornillos y placas a compresión. Estabilidad relativa (micromovilidad controlada) → consolidación secundaria con callo abundante → fracturas conminutas y de alta energía, con clavo endomedular, placa puente o fijador externo.
  • Tratamiento en tres fases: reducción → estabilización → rehabilitación lo más precoz posible.